
Regina estaba en la ciudad y teníamos que platicar, un año atrás estábamos juntos del otro lado del océano pasando locas aventuras.
Nos merecíamos una noche llena de nostalgia, repasando todos los personajes que se atravesaron y que ahora no sabemos si volveremos a ver.
Re: wey te acuerdas esa navidad, la pasamos genial, muertos de frío pero neta, fue inolvidable.
J.W:ya sé neta pasamos cosas bien chidas, estas de acuerdo que hacíamos cosas que nunca haríamos aquí.
Re: si no manches, además siento que hasta nuestras pedas eran distintas, me sabían diferente, como que en el"pueblo" siempre hay gente mirando, repasando tu conducta.
Y el silencio nos secuestró, estábamos frente a frente en el patio de ese barezucho perdido y nuestras mentes volaron, recordando historias que quizá nunca diríamos.
Y yo me encontraba de nuevo saliendo de aquel departamento, esa noche cerré la puerta y me apresure por la calle oscura y llena de hojas, me temblaban las manos pero no hacía frío. Revise el papel donde había apuntado la dirección, estaba en la puerta,mire hacia ambos lados y alguien se aproximaba, crucé la calle, esperé, regresé, entré.
Unos minutos después estaba solo con una toalla caminando hacia lo desconocido, Hacia un pasillo con puertas, vapor, miradas y cuerpos ensombrecidos. Todo y nada pasaban por mi cabeza, no sabia que pensar, mi corazón latía, me sentía culpable, me sentía emocionado, me sentía mareado. Alguien me siguió, me dijo algunas palabras que no comprendí bien, nos miramos y el idioma ya no importó, nos entendíamos con el lenguaje del cuerpo.
La banda comenzó a tocar, y en un parpadeo ya estaba de vuelta en el bar, es ese patio trasero, con Regina y las cervezas sudando de frías, y yo sudando también.


